jueves, 28 de julio de 2016

EL ENFOQUE SISTÉMICO EN LA PSICOLOGÍA: EL NUEVO HITO

 

“El pensamiento sistémico es también una sensibilidad hacia las interconexiones sutiles que confieren a los sistemas vivientes su carácter singular.” Peter Senge


Las primeras nociones que son las determinantes para la construcción de este enfoque las trae la segunda guerra mundial, en donde un notable interés en el trabajo interdisciplinar y la existencia de analogías viables (isomorfismos) entre las entidades biológicas y su entorno, lo que parecía cautivante en tanto se abría un mundo de posibilidades para entender de una forma más global todas las formas de expresión de un ser como parte integrado de un ensamble mayor.  No es sino que a mediados del siglo pasado un hombre, L. von Bertalanffy propone su Teoría General de Sistemas.  En donde propone que su objeto central de estudio, es la formulación y derivación de aquellos principios que son válidos para todo sistema en general.
En este caso se refirió a la palabra sistema tenía un concepto definido, claro y preciso, dentro de un marco lógico claramente estructurado. En el marco de su teoría sistémica general, von Bertalanffy define al sistema como "un conjunto de elementos en interacción".
El carácter de este enfoque sistémico es la comprensión del funcionamiento de una sociedad, con una perspectiva global pero que además permita integrar; y hace relevancia a la importancia de las relaciones entre los componentes que conforman un sistema (sociedad).  Se le conoce de preferencia “enfoque” porque más allá de ser una teoría muy estructurada, y de aceptación general, puede ser un esquema o referencia para poder aproximarse a una realidad y así investigarlas.
Es por esto que el enfoque no puede explicar un elemento sino es en estricta relación con el todo. Metodológicamente, por tanto el enfoque sistémico es lo opuesto al individualismo metodológico.
La teoría de los sistemas aplicada a la terapia familiar, ha permitido tener otra óptica de fondo de los problemas, del comportamiento y las relaciones sociales. Esta teoría se abrió paso entre un tedioso modelo reduccionista o mecanicista que aislaba a todo ese universo que se observa y solo permitía analizar desde la individualidad.
Empero este nuevo paradigma sistémico hace hincapié en no aislar todo este universo, sino más bien relacionarlos con el fin de comprenderlos en su interacción contextual y consigo mismos. Dicho de otra manera se trata de comprender la esencia superior. Esta nueva concepción de sistemas se basa en la consideración del pensamiento contextual y la organización sistémica circular o multicausal, a diferencia de lo que se venía trabajando anteriormente en la salud mental donde había un foco lineal, que veía la enfermedad de una manera rígida, donde se detecta la enfermedad y luego se administra un tratamiento.
En tanto esta perspectiva circular o multimodal de la perspectiva sistémica podemos tener en cuenta que la conducta de un miembro de la familia afecta o se relaciona con el total de miembros de la familia.
(Facso.uchile.cl, 2016) Sobre estas bases se constituyó en 1954 la Society for General Systems Research, cuyos objetivos fueron los siguientes:

a)      Investigar el isomorfismo de conceptos, leyes y modelos en varios campos y facilitar las transferencias entre aquellos.
b)      Promoción y desarrollo de modelos teóricos en campos que carecen de ellos.
c)      Reducir la duplicación de los esfuerzos teóricos
d)     Promover la unidad de la ciencia a través de principios conceptuales y metodológicos unificadores.

Las bases epistémicas en las que se basa la terapia sistémica familiar se nutre de estas tres fuentes. (a) la Teoría General de Sistemas (von Bertalanffy, 1954), (b) la Cibernética (Wiener, 1948) y (c) la Teoría de la Comunicación (Watzlawick, Beavin, y Jackson, 1967). Además, los conceptos procedentes de enfoques evolutivos (p.e., Haley, 1981) y estructurales (p.e., Minuchin, 1974) resultan claves para la concepción sistémica de la familia, y estas constituyen el sustento nuclear y teórico del enfoque sistémico.
Para comprender un poco el enfoque sistémico, Minuchin señala que la familia es una unidad de desarrollo social que enfrenta una serie de tareas de desarrollo. Estas difieren de acuerdo con los parámetros de las diferencias culturales. La familia experimenta cambios y acomodaciones a lo largo de las distintas etapas del proceso de desarrollo familiar.
La familia cumple dos objetivos:
Uno interno, que implica la protección psicosocial de los miembros. Uno externo, que se refiere a la acomodación a una cultura y transmisión de ésta.
En el marco de la terapia familiar sistémica a lo largo de las primeras investigaciones han existido sin números de autores que hicieron posible esta terapia dirigida hacia la familia entre ellos destacan: Nathan Ackerman en Nueva York; Murray Bowen en Topeka y Washington, D. C; Lyman Wynne y Margaret Singer, entre otros.
Para esto los autores buscaban de cierta manera que llegase a existir un equilibrio al sistema o visto de otra manera al régimen o al medio.

Esto por considerar el comportamiento en los individuos, es decir que se enfoca en estudiar las relaciones de la gente de una manera en donde se pudieran ver cada individuo de frente pero para llegar a descubrir esta terapia tenían entonces que realizar experimentos o también los llamados proyectos acerca de grupos sociales para alcanzar y llegar a saber que comprobable podía ser el hecho de trabajar con grandes conjuntos. Stratton (1971) decía que: la familia es el contexto básico del aprendizaje para los seres humanos, el grupo de Bateson razonó que la familia del esquizofrénico acaso hubiese moldeado estas formas peculiares por vía de los peculiares requerimientos de comunicación que se le imponían. (pág. 27). 
Esto fue una forma de poder acceder a estudiar a los núcleos familiares a través de ciertos pacientes con los que también se pudiera llegar a entender no solo el paciente sino también estudiar el cómo está compuesta la familia como para que un individuo pueda cambiar su conducta, es decir entender al paciente desde el núcleo familiar es decir que si en la familia algo es disfuncional entonces el paciente empeorara o si el paciente su psiquis esta por  quebrantarse entonces esto también llegará a perjudicar a todo el núcleo familiar en el que el individuo se desenvuelve y en el cómo se ira a desenvolver en la sociedad.
Por otro lado para tener en consideración, Mgoroh Maruyama cree que la supervivencia de cualquier sistema vivo, es decir, cualquier entidad que se mantenga a si misma depende de dos procesos importantes. Uno de ellos es la “morfostasis”, que significa que el sistema debe mantener constancia ante los caprichos ambientales. Logra esto mediante el proceso activado por el error, conocido como retroalimentación negativa. El otro proceso es la “morfogénesis”, según la cual a veces un sistema debe modificar su estructura básica. Este proceso abarca una retroalimentación positiva o secuencias que actúan para amplificar la desviación, como en el caso de la triunfante mutación que permite a una especie adaptarse a condiciones ambientales modificadas.
Maruyama (1968). Afirma que en todos los organismos con vida están presentes dos sistemas que permiten al mismo adaptarse y sobrevivir al medio a los cuales llamo “morfostasis” y morfogénesis”, uno permite en el ser vivo la retroalimentación negativa que sirve como sistema de corrección de acciones y la retroalimentación positiva que es el sistema que permite a un ser vivo evolucionar (p.304).
Otra manera de considerar estos dos procesos es siguiendo a Ashby, el cual acuña los términos “variedad y freno”. Freno es sinónimo de pauta, estructura, regularidad. Se aparta del estado aleatorio, lo que el teórico de sistemas Erwin Schoroedinger llama “negentropia”. Ningún sistema vivo puede sobrevivir si pauta o estructura. Por otra parte, demasiada estructura “negentropia” lo matara. Por ello siempre debe haber, como lo explica Buckey, algunas fuentes de mecanismos de variedad, que actúen como potencial de variabilidad adaptativa para enfrentarse al problema de trazar una nueva o más detallada variedad y freno en un medio cambiante.
Por ejemplo, el terapeuta familiar Salvador Minuchin presento el valor de provocar una crisis en el caso de una familia con una hija asmática. Decidió pedir al padre, que solía inclinarse ante los requerimientos de la madre, que una noche llegara inesperadamente tarde. Para su experimento, el padre escogió la noche de un viernes, antes de un viaje de fin de semana y la madre, mujer de finos modales, se lanzó contra el blandiendo unas tijeras. Tras esto, el enfoque del tratamiento se centró en los padres y en los otros hermanos y hermanas, y la hija asmática empezó a mejorar.
La terapia familiar es el ámbito terapéutico que se encuentra en constante estudio desde hace muchas décadas, son numerosos los terapeutas que han estudiado este campo y por lo cual han desarrollado diferentes técnicas o métodos y conceptos que van desde el solitario establecimiento psicodinámico del individuo como centro de la terapia, hasta el concepto de lo familiar, en la cual el centro del estudio será la familia en si, como un conjunto con problemas y posibles caminos de soluciones, y también está el concepto el cual entrelaza los dos tipos de terapia, lo cual desde un punto de vista general y extrínseco, da paso a pensar que sería lo más apropiado, debido a que desenreda al individuo de la red familiar, lo que permite conocer su psique y tratar de llegar a conseguir su self diferenciado. Este último tipo de terapia busca llegar hasta lo más mínimo del problema, para así luego poder interactuar con la familia entera en sí y poder triangular para establecer los patrones de discordia y así llegar a un punto de reflexión propia del individuo, para que este consiga estar en paz consigo mismo y con los demás integrantes.
Para estos tipos de terapia familiar, muchas veces se trata de llegar al pasado de los problemas, desde lo genealógico, lo cual puede explicar por ejemplo que un padre puede ser violento con sus hijos, porque a él lo criaron de forma violenta y entonces sus hijos al conocer esto, pudieran perdonarlo de manera más fácil y entender que el actuaba en base a sus experiencias y conocimientos.
Muchos terapeutas familiares, han basado sus trabajos en ecos regidos de las teorías de Freud, para aplicarlas en el ámbito familiar y no en el del individuo, como es el caso de Norman Paul, el cual dice:
La idea es que si nos remontamos a un hecho del pasado que ha estado cerrado y lo revivimos, ello lo descubre, produce una "abreacción" y entonces el síntoma probablemente anexo a tal hecho desaparecerá. Esto es casi como decir que si un individuo se remonta al incidente traumático reprimido que subyace bajo un síntoma y labora a través de él, todo saldrá bien. (Hoffman, 1992, pg. 235).
Otra de las nociones de la terapia sistémica es la retroalimentación evolutiva la cual permite describir un principio básico ordenador, de no equilibrio, que administra la formación y el desenvolvimiento de sistemas en todos los niveles, pues el concepto de orden mediante la fluctuación de Prigogine según Dell no subraya la estabilidad sino la idea del cambio discontinuo. Dell (1981) afirma:
En cualquier punto del tiempo, el sistema funciona de manera particular, con fluctuaciones en torno de tal punto. Esta manera particular de funcionar tiene una gama de estabilidad dentro de la cual se enfocan las fluctuaciones, y el sistema permanece más o menos intacto. Sin embargo, si una fluctuación llegara a amplificarse, podría exceder la gama existente de estabilidad y conducir todo el sistema a una nueva gama dinámica de funcionamiento. Se necesita un paso o movimiento autocatalítico que conduzca a una retroalimentación positiva para obtener semejante inestabilidad. (p.10)
Es decir que para Dell la analogía cibernética basada en un modelo mecánico de retroalimentación de un sistema cerrado es limitada e impropia.
Por eso es necesario mencionar que reasignar la analogía cibernética dentro del marco evolutivo es de cierta manera un gran paso evolutivo en la historia de la familia y la teoría del cambio.  Con lo que se puede manifestar que existe la idea de que los sistemas vivos a menudo ejecutan súbitos cambios evolutivos en puntos naturales de transición en el ciclo vital de la familia.
Resulta necesario argumentar que una propiedad que la familia comparte con otros sistemas complejos es que no cambia en línea ininterrumpida y recta, sino por saltos discontinuos, como lo expreso John Platt, es decir que las familias son ejemplos notables de entidades que cambian por medio de saltos.
Para el enfoque sistémico encontramos el ciclo sintomático el cual se refiere a cómo se ve el desequilibrio y que este comienza con el surgimiento del síntoma, a su vez; hace que la familia piense, reflexione y medite sobre la eliminación del mismo. Después de esto, puede desplegarse dos puntos como son: el descuido de las relaciones así como también que el paciente sea visto como problema. En lo que respecta al descuido de las relaciones puede conllevar a que estas se deterioren. Y en la que el paciente es visto como el problema puede acarrear a que este se sienta incomprendido. Tanto en las relaciones que se pueden llegar a deteriorar y en la que el paciente se sienta incomprendido hacen que el síntoma se intensifique.
En lo que respecta a la intervención del ciclo somático se requiere de tres fuentes de información como son:
v  El lenguaje: Las opiniones vertidas por los integrantes de la familia.
v  Historia del problema
v  Interacción dentro del consultorio: Entre los integrantes de la familia y el terapeuta

¿Cómo romper el ciclo sintomático?
Esto se puede dar a través de un dialogo adecuado, de la realización de terapias individuales a los integrantes de la familia, contrarrestar el control excesivo, estimular el cambio unilateral e identificar las situaciones que causen conflicto. En este caso el terapeuta sistémico contrario a lo que la familia desea que haga en relación al tratar de erradicar el problema, comienza señalando aspectos que pueden ayudar a hacer que se desee menos que sucedan.
La terapia familiar sistémica revoluciono el campo de la psicología y cambio la visión materialista y unilateral de los problema, ya que  propone  un cuerpo de teorías y técnicas que estudian al individuo en su contexto social y no aísla a la persona en su individualidad;  además que intenta modificar la organización de la familia, pues se parte de la idea de que cuando se transmuta la estructura de la familia, se modifican consiguientemente las posiciones de sus miembros en ese grupo y como resultado se modifican  las experiencias de cada individuo parte del sistema,






REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA:
·         Botella L. y Vilaregut, A. (2005). La perspectiva sistémica en terapia familiar: Conceptos básicos, investigación y evolución. 26/07/2016, de Facultat de Psicologia i Ciències de l'Educació Blanquerna Universitat Ramon Llull Sitio web: http://jmonzo.net/blogeps/terapiafamiliarsistemica.pdf
·         Dell P. (1981). La atadura sencilla y el cambio discontinuo. En Hoffmann L. (1981). Fundamentos de la terapia familiar: Un marco conceptual para el cambio de sistemas. México. Basic books, Inc, Nueva York.
·         Facso.uchile.cl. (2016). Cinta de Moebio. 26/07/2016 [online] Sacado de: http://www.facso.uchile.cl/publicaciones/moebio/03/frprinci.htm
·         Kantor, D. y W. Lehr, Inside the Family, San Francisco, Calif.: Jossey-Bass, 1975.
·         Lynn Hoffman:. (1981). Fundamentos de la terapia familiar: Un marco conceptual para el cambio de sistemas Mexico: Basic Books, Inc., Nueva York.
·         Maruyama. (1968). La segunda cibernética, en Buckley, W. Sistemas modernos de Investigación para el Behavioral Scientist, Chicago: Aldine, (1968), p. 304.
·         Miechimsky, O. (2004) El modelo estructural de Salvador Minuchin. En Eguiluz, L. de L. (2004) Terapia Familiar, Pax México.
·         Stratton, 1971. Crítica excelente de los primeros estudios sobre la familia y la esquizofrenia. En Hoffmann L. (1981). Fundamentos de la terapia familiar: Un marco conceptual para el cambio de sistemas. México. Basic books, Inc, Nueva York.
·         Wertheim, E., "Family Unit Therapy and the Science and Typology of Family Systems",Family Process 12 (1973), pp. 361-376.